Predator 2 : El Chupacabras llega a L.A.
Ha vuelto. Tras darle por el culo a las fuerzas especiales en Centro América, El Chupacabras Estelar decide darse un voltio por Los Ángeles (L.A.), justo cuando la ciudad es una hoya a presión por el enfrentamiento de los dos clanes de la droga, Colombianos y Jamaicanos, entre sí y con la policía, amén de un atosigante y anormal calor...Temperaturas elevadas y violencia gratuita, el reclamo idóneo para nuestro Chupacabras Galáctico. Aunque nuestro alienígena desvertebrador no contaba con la astucia de un policía, dispuesto a todo por vengar a un compañero muerto. El duelo está servido.
Si bien Predator 2 ( "Depredador 2" e su optima castellanización ) no es una mala película, sin ser nada deslumbrante o sobresaliente, pesa en ella demasiado el fantasma de su insuperable primera parte, que se lo ponía muy, muy difícil a cualquier posible secuela. En comparación la tensión de esta segunda parte es nula, y el duelo Bestia-Humano, centro de la trama, se queda en algo irrelevante. Difícil lo tenían, pero podrían haberlo hecho mejor, “¿cómo? Maldito pedante”, pensareis, pues aprovechanto mejor el marco, la ciudad, L.A., que se queda casi como algo anecdótico y, sobre todo, con los actores. Así como en la primera parte los secundarios tenían peso argumental así como personajes bien definidos, en Predator 2 se los utiliza como recursos cliché, vacíos y poco motivantes, cargando todo el trabajo sobre Danny Glover, que, sintiéndolo mucho, no está a la altura.
Decepcionante segunda parte, aunque se disfruta viéndola, ironías del Frykandelismo.