"Y si no nos enfadamos" : Hablando se entiende la gente
Dos colegas, errantes apátridas competidores de carreras, ganan un mini-vólido en una competición, con tan mala suerte que, sin tiempo para disfrutarlo, desaparece calcinado a manos de unos mafiosos de tres al cuarto que intentaban intimidar a unos feriantes para hacerse con su negocio. Lo que los mafiosos no saben es que nuestros dos protagonistas, interpretados por los insuperables Bud Spencer y Terence Hill, son auténticos eruditos en el sesudo arte del dispensar mamporros indiscriminados, y que piensan batirse el cobre con todo el hampa con tal de recuperar su precioso mini-vólido, eso si, rojo, por que "si no, nos enfadamos"
Argumento simplón y desarrollo lineal, simpático y a veces inocentón, para esta película titulada originalmente como "Altrimenti ci arrabbiamo". Esta película es todo un recital de tortas, maporros, yoyas, tundas, collejas, sopapos y soplamocos al más puro estilo "todos los públicos", en las que una víctima mortal se antoja inverosímil y donde no existen las lesiones de médula ni los poli traumatismos encefálicos।
Película de 1974 y dirigida por Marcello Fondato, "Y si no nos enfadamos" (título tan clásico como estúpido en su traducción), es un icono de un tipo de cine extinto: Las "comedias de hostias", con música simpatico-delirante, protagonistas guapo, co protagonista feo pero bonachón, chica guapa, causa justa y malos malosos।
Cierto es que esta es una película catalogada como infantil, a lo que sumaremos la costumbre visual al hard-core sádico del público de este incipiente siglo, hacen que el espectador actual, más allá de lo frykandéliko-nostálico, pueda sentirse decepcionado tras su visionado. Es más, yo esta la receto con birras a tuti plen. Drisfrutela y beban con moderación.